3 de Enero, 2008
|
Cristianismo sin Iglesia
¿Cuántas veces hemos oído decir aquello de: "creo en Dios pero no en la Iglesia"? Seguro que muchas. Es posible además, que hayamos participado activamente en una discusión sobre el tema. En el siguiente artículo llamado "Cristianismo sin Iglesia" se profundiza en esta cuestión: "No es ninguna novedad que, desde la decepción de algunos cristianos, se quiera plantear la posibilidad de vivir el cristianismo al margen de la Iglesia católica. (...) Algunas veces esta reacción viene provocada por una desvinculación voluntaria y, otras, porque se sienten marginados en una Iglesia que no los entiende y no hace nada por comprenderlos.(...) Que la Iglesia necesita a Jesucristo es una evidencia sobre la que no cabe ningún tipo de dudas, pero que Jesucristo la necesite a ella, es otra cosa muy diferente.Los jóvenes (...) se sienten vinculados a la persona de Cristo pero, sin estar ni participar en esta Iglesia. (...) La propia estructura eclesial les crea rechazo y no les convence, por eso necesitan buscar fuera de ella lo que la Iglesia no es capaz de ofrecer; y dicen que la experiencia de Jesús pueden vivirla al margen de la institución.(...) A Jesús se llega a través del testimonio y de la fe de los otros; a través del ejemplo de vida y el compromiso de otros cristianos, o de otros hombres, simplemente, que han escogido el camino del amor y del servicio, aunque anónimamente no lo sepan.(...) No olvidemos que la Iglesia no es un fin en sí misma, sino una mediación para la Salvación. Es decir, lo importante es que el hombre se salve, independientemente de si lo hace en o por la Iglesia. (...) La Iglesia no es la administradora en exclusiva de los 'bienes del Cielo', eso es algo que le compete sólo a Dios, que los da a quien quiere, como quiere, donde quiere y como quiere.En la Iglesia se debe poder escuchar de nuevo el mensaje de Jesús (...). Cuando la voz del Papa, del Magisterio o de los obispos se escucha más fuerte, acallando la voz del propio Evangelio, entonces no cabe duda de que algo está fallando y, por esa razón, hay que ir a buscar a Jesús fuera de ella, o al margen de su propia estructura.(...) El abandono de la Iglesia no es culpa de Jesucristo, sino de la propia Iglesia, y de nadie más."Ver artículo completo en Corriente Somos Iglesia Andalucía
|
3 de Enero, 2008, 23:00, Categoría: Religión
Enlace Permanente
| Comentarios 1
| Comentar
| Referencias (0)
|
|
|
|