Los pasados 10 y 11 de noviembre se celebró la
I Asamblea de Redes Cristianas en la que diferentes grupos, comunidades y movimientos católicos debatieron sobre el papel que debe tener la Iglesia Católica en el mundo de hoy.
Redes Cristianas, que pretende ser una "voz crítica y alternativa en pro de la transformación democrática de la Iglesia", discutió de diversos asuntos en cuyas conclusiones se reclama una Iglesia más cercana a sus fieles y menos obsesionada
"por el control y el poder".

Estos colectivos no ven con buenos ojos la situación de privilegio que la Iglesia Católica tiene con el Estado en comparación con otras confesiones. Abogan por un nuevo acuerdo con el Estado en el que se garantice la aconfesionalidad del mismo, cosa que en la práctica no ocurre actualmente. De la misma critican la postura de los obispos ante la enseñanza religiosa "que se financia con fondos públicos y no sirve justamente para todos".
El diálogo interrelgioso, la democratización de la Iglesia, la inmigración, los movimientos antiglobalización o el papel de la COPE son otros temas de los que sebatió en la asamblea.
Importante es, a nuestro juicio, la denuncia que hacen de la discriminación de la Iglesia hacia las mujeres y los homosexuales, pues sin duda dan en la llaga. Es fácil que se te vengan a la cabeza las siguientes preguntas: ¿por qué una mujer no puede ser sacerdote?, que alguien lo explique porque todavía nadie se ha dignado a argumentarlo; ¿por qué la Iglesia de hoy se comporta en este asunto justamente igual que las autoridades religiosas de hace 2.000 años que tan criticadas eran por Jesucristo?, ¿no fue Jesús quien se acercaba a los colectivos más deprimidos y excluídos de la sociedad de su tiempo ante el asombro y el estupor de todos?, ¿por qué la Iglesia no hace lo mismo que Jesucristo?
Esperamos que pronto estas preguntas pierdan pronto su sentido, pues significaría que la Iglesia ha cambiado el rumbo hacia posturas más propias de su teórico papel en la Tierra. Al menos, sabemos que ya hay mucha gente organizada dentro de la Iglesia que lucha por ello.