Nunca he sido un gran fan, pero siempre me gustaron muchas de sus canciones. Por encima de todas la que más me gusta es 'Black or White', cuyo vídeo me encanta y que en su día fue un auténtico bombazo. Que descanse en paz.
Hoy,
un día después de las elecciones europeas es un buen momento para hacer
balance y valorar los resultados que se dieron ayer.
Empezando por lo que me toca más de cerca, he de decir que estoy moderadamente contento. La candidatura PSA – Por la unidad andalucista en Europa ha conseguido duplicar sus votos con respecto a los que obtuvo en las anteriores elecciones europeas de 2004. Llegando a obtener un total de 13.018 votos (9.010 en Andalucía, 4.008 en el resto del estado), frente a los 6.536 votos de hace cinco años.
Evidentemente, no obtuvimos
representación, pero siempre es motivo de alegría el haber conseguido
un aumento de apoyo ciudadano tan grande, prácticamente del 100%.
Además, estos datos también denotan que se está trabajando en
la dirección correcta, dejando al margen a viejas glorias y apostando
decididamente por la unidad andalucista. Todo un premio a la línea política seguida.
Todo lo contrario ha ocurrido en el
caso del Partido Andalucista, que ha sufrido un nuevo descalabro al
conseguir apenas un 40% de los votos que obtuvo en 2004. Desde luego, a
mí no es algo que me alegre en absoluto. Al fin y al cabo, significa un
menor peso del andalucismo en favor de otras fuerzas como UPyD, por
ejemplo. Sólo espero que todas aquellas personas del PA que seguían
culpando de su desastre en las pasadas elecciones andaluzas a la
coalición con otros partidos nacionalistas, hayan abierto de una vez
los ojos… sería bueno para todos.
En cuanto a los resultados a nivel
estatal son los que más o menos se esperaban. El PP ha ganado las
elecciones, lo que le debería de servir al gobierno central como toque
de atención. De igual modo, a nivel europeo, es el Partido Popular
Europeo el que, con mucha diferencia, tiene más representación en el
europarlamento… algo que no entiendo, pero en fin.
(¡¡Ahí está el tío!!) La campaña electoral de las europeas está llegando a su fin. Una campaña cuyos protagonistas principales de siempre, PP y PSOE, han estado a un nivel bajísimo. Quizá el más bajo de todas las elecciones que yo alcanzo a recordar.
Es tristísimo que habiendo tantos millones de parados, tantas empresas cerrando y, en definitiva, una crisis económica sin precedentes sólo se escuchen acusaciones más propias de un patio de colegio. Para nada se habla de las medidas que cada uno piensa plantear en el Parlamento Europeo, ni de cómo se debe construir Europa, ni de los derechos sociales de los europeos, ni del modelo productivo… ni de nada.
Este hecho, sin embargo, tiene toda la lógica del mundo teniendo en cuenta que ambos están de acuerdo en el 99% de las cuestiones que afectan a Europa y que los dos están más que a gusto en el actual sistema.
La consecuencia directa de todo esto es que más de la mitad de la población ha decidido ya no votar el próximo domingo. En cambio a mí, me gustaría que todos estas personas que piensan no votar se plantearan un alternativa diferente y que se animaran a depositar su voto.
La alternativa que yo puedo ofrecer, someramente, es la idea de una Europa más democrática en la que el Parlamento Europeo, él único organo elegido directamente por los ciudadanos, tenga más peso; una Europa respetuosa con la diversidad de pueblos y culturas, en la que las regiones o naciones sin estado estén presentes en una segunda cámara legislativa de carácter territorial; una Europa radicalmente defensora del medio ambiente e impulsora de las energías renovables; una Europa donde los sectores estratégicos sean gestionados públicamente; y una Europa que defienda a ultranza los derechos de los trabajadores.
Esa idea de Europa es la que defiende el PSA (cuyo programa electoral podéis ver aquí), que como ya sabéis se presenta junto el Bloque Nacionalista Andaluz, Asamblea Nacional Andaluza y Convergencia Andaluza de Malaga bajo la candidatura PSA – Por la unidad andalucista en Europa. Única candidatura netamente andaluza y que quiere representar a todos aquellos que anhelan la unidad definitiva de los andalucistas.
Además, os recomiendo leer algunas de las noticias del PSA publicadas durante esta campaña:
Siguiendo con el torrente de novelería que tengo con el rugby, aquí os dejo el "haka", la danza de orígen maorí que los "All Blacks" (selección neozelandesa de rugby, para los profanos) hacen al comienzo de cada partido.
Estoy deseando que llegue el viernes para bailar así en la calle Pinto.
PD: Si alguien quiere gritar con criterio aquello de "¡¡MELÉ A CINCO!!", le invito a aprenderse las reglas que podrá descargarse en este enlace de la IRB.
En plena Semana Santa nos hemos
encontrado con la renuncia de Manuel Chaves como presidente de la Junta
de Andalucía para ir a Madrid a cubrir un cargo como vicepresidente
tercero del gobierno sólo un año después (!!!) de haber sido elegido en
las últimas elecciones andaluzas.
Por un lado, podría alegrarme de que
por fin alguien que ha estado durante 19 años como presidente de la
Junta de Andalucía se vaya. Creo que la mayoría lo estaba deseando por
higiene democrática, y el hecho de que en encuestas internas del PSOE
se estaba evidenciando su fuerte desgaste ha ayudado a que se
precipiten los acontecimientos.
Pero por otro lado, es evidente que el
momento que ha escogido Manuel Chaves para irse es el peor de todos los
posibles, es decir, en plena crisis económica y con una tasa de paro
que, según previsiones de Unicaja, en Andalucía podría al 27% a finales de este año.
Los datos son clarificadores: se va con
la misma tasa de desempleo que había cuando llegó en 1990, con un
retroceso de tres puntos en renta per cápita al pasar del 77,4% de la
media nacional en 1990 al 74,6% de hoy (según datos del INE), y todo después de recibir 150.000 millones de euros de fondos de la Unión Europea.
Desde luego, Manuel Chaves con esta
acción es coherente con todo lo que ha hecho en sus 19 años de
gobierno. Siempre puso los intereses propios de su partido, el PSOE,
por encima de los de Andalucía. Lo de ahora no es más que un colofón a
su trayectoria. No se lo piensa a la hora de abandonar Andalucía para
intentar salvarle el cuello a un Zapatero que está al límite tras el
fracaso de sus medidas anticrisis, tras quedarse sin apoyos en el
Congreso y con el “fastasma” de las elecciones anticipadas cada vez más
cerca.
Ahora, para más Inri, nos dejan en
Andalucía a José Antonio Griñán como nuevo Presidente de la Junta de
Andalucía, como el nuevo títere sumiso a las órdenes que provengan de
la calle Ferraz y con nulo espíritu reivindicativo. Nos dejan con un
presidente elegido a dedo para un periodo de tres años (!!!) y con eso,
creen, tenemos que contentarnos.
Veo absolutamente necesario la convocatoria urgente de elecciones anticipadas (y separadas).
No es aceptable el desprecio de Chaves al preferir ser un “tercerón” de
un gobierno en crisis a ser Presidente de Andalucía, no es aceptable
que tengamos que tragar con un gobierno designado a dedo para un
periodo tan largo y más teniendo en cuenta la situación extrema en lo
económico y en lo social.
Hoy en Sevilla ha habído un gran derroche de novelería, uno de los más grandes que se recuerdan. Y sí, reconozco que yo también he pecado y he participado en él. Por si alguien todavía está despistadillo, le recuerdo que hoy se inauguraba el metro de Sevilla y media ciudad, y su correspondiente media área metropolitana, estaban en él.
No es para menos, 40 años han pasado desde que se comenzó a hablar de un transporte metropolitano en Sevilla. Principalmente en los años 80 y 90 hubo parones al proyecto sangrantes de los que el partido que ostenta el gobierno cuyo logo está en cada rincón del metro no se libra.Os recomiendo este enlace de la página www.sevilla21.com para conocer brevemente la historia del metro de Sevilla.
En cualquier caso, ya lo tenemos... y de los metros en que he estado (Madrid, Barcelona y Londres) no he visto más gente metida en mi vida. Cuando estaba allí se me vino a la mente la imagen de esos trabajadores japoneses empujando a la gente en las puertas.
Yo me metí en la estación de Nervión, que no es de las más grandes. Desde allí hasta Mairena atravesando media Sevilla, pasando por debajo del río y por la inacabada estación de la Puerta Jerez (en septiembre si Dios quiere con permiso de la Junta).
En el trayecto un cámara de Canal Sur entró, y apenas pudo grabar nada, exceptuando las cabezas de todos los que estábamos allí metidos. Habiendo llegado a Mairena, y siendo ésta la última parada, la conductora del tren tenía que cambiarse de cabina de un extremo a otro. Tantas personas estábamos en los vagones que hasta la conductora no podía salir de la cabina y tuvo que pedir por megafonía que se bajaran algunas personas para poder ella salir.
Y es que los sevillanos nos apuntamos a un bombardeo. Sevilla, siempre Sevilla... ¡y con mucho orgullo!